¿Cómo se detecta?

La parte inicial del examen clínico es un interrogatorio cuidadoso haciendo especial énfasis en la historia (síntomas, antecedentes heredo familiares y personales oftálmicos y sistémicos) para determinar factores de riesgo para el desarrollo de glaucoma o de otros padecimientos oculares. La exploración se completa determinando la capacidad visual, la medición de la presión intraocular, la evaluación del ángulo irido-corneal mediante gonioscopía y la evaluación del fondo del ojo permiten diagnosticar o sospechar la presencia de glaucoma y subclasificarlo.

En todos los pacientes con sospecha de glaucoma de cualquier tipo se debe realizar una documentación inicial de los nervios ópticos mediante fotografías clínicas, análisis de imágenes computarizadas (OCT o tomografía de óptica coherente, entre otros métodos) o dibujos detallados, así como la prueba de campos visuales (campimetría, preferentemente con instrumentos automatizados como el Analizador Humphrey).

La medición del grosor corneal central y la de la presión intraocular (PIO) mediante diferentes métodos y en diferentes momentos del día (curva diurna de PIO). La aplicación de otros exámenes como las pruebas de visión al color, evaluación cardiovascular completa, la tomografía axial computada y aún la resonancia magnética cerebrales, son valoraciones que se deben incluir de acuerdo al criterio clínico del médico tratante.